SOBRE

CORINA RANDAZZO

Muchos creen que me “conocen” por las redes sociales y lo cierto es que realmente NO ME CONOCÉIS NADA.
¡Bastante he tardado en conocerme a mi misma! (y sigo en el proceso), pero déjame intentarlo…

Odio las etiquetas (así que empezamos mal).
Saber un poco de todo y mucho de nada es algo con lo que quizás podría sentirme un poquito más identificada. Y tampoco.


Lo mismo te cargo una bandeja de treinta copas que te cuido a los críos, me subo al escenario a montar el show, escribo una comedia, presento un programa de televisión, interpreto un monólogo de Shakespeare, creo una página web desde cero, doy una charla de motivación y emprendimiento o te monto una empresa a coste cero…

Pero, no esperes que te venda “quién soy” con etiquetas o “cargos”, en lo que no creo y de lo que no siento necesitar. Pero sí te puedo decir que…

AMO BAILAR, ESCRIBIR, CREAR.

Amo el ARTE en todas sus formas y colores. Para conectar con mi niña interior, para calmar la mente, para escuchar el cuerpo y sentir el alma.

Esos momentos en los que le doy al “pausar el mundo”, y me bajo un ratito para estar SOLO CONMIGO.

Soy Leona, con ascendente en piscis y luna en capricornio

(saca tus propias conclusiones)

Cabezota por naturaleza de las de “la que la sigue, la consigue”. Me encanta imaginar y soñar, vivo mucho entre nubes y, a veces, hay que bajar a tierra.

Natural, sin apariencias, sin filtros, ni medias tintas.
Soy incapaz de no decir lo que pienso. Intensa y apasionada, del todo o nada, del ahora o nunca.

Libre como un baile, sin ataduras.

Intuitiva.

AMANTE DE LA NATURALEZA. ¿MI HOGAR? CERQUITA DEL MAR.

Soy protectora con los míos. Justiciera de todos.

Estoy en contra de lo socialmente establecido.

Llevo la disrupción por bandera.

Soy mamá de dos bebas “mis gatas” (y de cualquier animal que pueda rescatar).  Soy amiga y confidente de algunos, aunque amante de pocos.

Si quieres escuchar tengo mucho que decirte. Y si quieres saber más…

Al final, acabé escribiendo este libro más para mi que para nadie.

Pues siempre he creído que una se conoce y se cura a sí misma sólo cuando es capaz de reconocerse en el espejo y de aceptar tanto la luz como la sombra que habita en ella.


Renacer, reconstruirse y reinventarse son posibilidades que están en cada uno de nosotros y aquí te contaré qué me ayudó a elegir las mías propias.

Una vez más, ¡BIENVENIDA a mis chapas!